Setalao a la tritonesa (V)

Ingredientes:

– 4 dientes de ajo finamente picados.

– 1/2 cebolla finamente picada.

– 5 cucharadas de aceite.

– 1 paquete de setas ostra (u ostras si no trienes, yo le puse seta coliflor) picadas en tiras delgadas.

– 1/4 de repollo cortado en juliana.

– 2 hojas de alga nori molidas en la licuadora (polvo). O Wakame si no hay nori. Yo suelo tostarla antes en la vitrocerámica, con lo que se potencia el olor a mar.

– Alcaparras, aceitunas, guindilla encurtida.

– Unos tomates secos en aceite, o crudos y pelados, si no tienes.

– Una patata hervida y pelada.

– Perejil finamente picado.

Elaboración:

Ponemos a calentar el aceite, sofreímos el ajo y la cebolla, después las setas, rehogamos otro poco, y agregamos la col y el alga nori, salpimentamos y dejamos maridar un rato. Cuando el repollo haya soltado el agua se añaden los tomates licuados (o el tomate en aceite, y un poco de pimentón tampoco le va mal), después las alcaparras, las aceitunas y guindilla (una o dos, dependiendo de lo picante que te guste).

Dejamos hervir hasta que se reduzca la salsa de tomate y unos 10 minutos antes de apagar, añadimos las patatas en trozos juiciosos y el perejil picado, y nos vamos humeando con la cazuela a la mesa.

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Polvorones de canela (V)

Ingredientes:

– 200 mililitros de aceite (mitad de oliva y mitad de girasol).

– 1 cucharadita de canela.

– 350 gramos de harina.

– 125 gramos de almendras molidas (y si quedan algunos trocitos, chachi piruli).

– 1 cucharadas de sirope de ágave (o el sirope que tengas, y si no tienes pues nada, sin sirope).

– 100 gramos de azúcar moreno (mejor glass, si no tienes también vale azúcar blanco)

Elaboración:

Mezclamos todos los ingredientes en un bol hasta obtener una masa compacta y algo pegajosa. Cogemos pequeñas porciones de la masa (tienen que salir unos 20 polvorones), hacemos una bola y le damos la forma que más nos guste. Colocamos los polvorones en una bandeja con papel para hornear y les espolvoreamos sésamo, anís en grano o ajonjolí.

Los metemos en el horno (previamente precalentado) a 170 grados durante unos 25 ó 30 minutos en la parte baja, con calor arriba y abajo. El tiempo puede variar algo en función del horno, en el mío se hacen en 25 minutos.

Sacamos los polvorones y los dejamos enfriar, hay que tener en cuenta que al enfriarse se endurecen, la clave está en conseguir que queden doraditos, pero no crudos.

Nota: Si los untas con un poco de sirope de ágave (o similar) y les pones unas almendras laminadas por encima los conviertes en perrunillas.

Tarta de cerezas vegana, chusiana, y sin gluten (V)

Ingredientes:

Para la masa:

– 280 g de harina de avena.

– 140 g de margarina.

– 80 g de azúcar glass.

– 40 g de crema de cacahuete.

– 20 g de agua.

– Una pizca de sal.

– Vainilla o canela.

Para el relleno:

– Un frasco de cerezas en almíbar de 680 g (380 g peso escurrido).

– 180 g de azúcar blanco.

– 25 g de maizena.

– Vainilla o canela.

Elaboración:

– Primero preparamos la masa. Colocamos en un bol la margarina y la batimos con unas varillas un minuto, añadimos el azúcar glass, y resto de ingredientes, amasamos un rato luego añadimos agua y volvemos a amasar hasta tener un masa compacta.

– Hacemos una bola con la masa y la dejamos enfriar al menos 1 hora en la nevera.

– Pasado ese tiempo colocamos la masa sobre papel de hornear y la estiramos, forramos el molde con la masa. Podemos ir preparando el relleno mientras.

– Preparamos el relleno. En una cazuela ponemos las cerezas sin el caldo y el azúcar a fuego medio. Una vez empiecen a hervir, las cocinaremos durante unos 15 minutos aproximadamente, añadimos la maizena poco a poco, removiendo constantemente. Dejamos cocinar durante 5 minutos o hasta que espese sin parar de remover. Una vez espeso la vertimos sobre la masa.  

– Precalentamos el horno a 180º.  Horneamos durante unos 40 minutos  en la parte baja del horno hasta que la masa se dore.

– Una vez fuera del horno, con el caldo de las cerezas podemos hacer un almíbar para colocarlo encima. Se pone en una cazuela unos 75 ml de líquido y dos cucharadas de azúcar se lleva a ebullición y se deja evaporar unos 15 minutos sin parar de mover, cuando tenga textura de caramelo se vierte encima de la tarta inmediatamente (no dejar enfriar en la cazuela).

Wellintong de hojaldre y champiñones (V)

Ingredientes:

Para los hongos:

– 4 hongos portobello o champiñones normales hermosos.

– 4 dientes de ajo picados.

– 1 cucharada de tomillo.

– 1 cucharada de romero (finamente picado).

– Aceite de oliva, sal y pimienta.

Para el relleno de nueces y castañas.

– Rociar con un poco de aceite de oliva.

– 1 cebolla morada grande (finamente picada).

– 1 cucharada de romero fresco (finamente picado).

– Sal y pimienta.

– 1 taza de vino blanco.

– 1/2 cucharada de azúcar morena.

– 2 tazas de castañas (yo le puse 10).

– 2 tazas de nueces (yo le puse 10).

– 1 trocito de pan sin semillas.

– 1/2 taza de caldo de verduras (o de salsa de druida).

Para hacer el Wellington:

– 2 láminas de masa de hojaldre (te sobrará).

– 1/2 taza de leche de soja (para untar en el hojaldre).

Elaboración:

Lo primero es poner los champiñones en una bandeja para horno, aliñamos con un chorrito de aceite de oliva, esspolvoreamos con el romero, el tomillo, la sal, la pimienta y añadimos el ajo picado por encima.

Horneamos a 200 ℃ 15 minutos y una vez que estén listos, dejamos enfriar mientras elaboramos el resto del plato.

En una sartén con aceite de oliva ponemos a pochar la cebolla, cuando esté dorada agregamos las especias (romero, tomillo, sal, pimienta y rehogamos a fuego lento hasta que empiece a pegarse. En ese momento ponemos el vino, el azúcar moreno (o panela, o blanco si no tienes) y dejamos que caramelice. Opcionalmente, para darle más potencia de sabor y mejorar la textura, aquí se pueden poner también unas aceitunas rellenas de pimiento bien picaditas y/o un poco de soja texturizada menuda y remojada previamente en agua con tamari (o de soja, o marmite).

Por otro lado ponemos las castañas, las nueces y el pan en un procesador de alimentos o batidora y lo molemos. Añadimos la mezcla el recipiente de vidrio con las cebollas y le agregamos el caldo de verduras (o marmite diluido) poco a poco. Removemos hasta que se apelmace y quede una especie de apetecible plastilina. Colocamos una capa de 1 cm de espesor de la mezcla sobre una hoja de masa de hojaldre (colocada en una bandeja para hornear), ponemos encima los champiñones y cubrimos con el resto de la mezcla de nueces y castañas, alisándola con la mano. Colocamos con cuidado la segunda hoja de masa quebrada sobre la parte superior… Cortamos los bordes de la masa con un cortador de pizza (o un cuchillo muy afilado) y quita el exceso (usa esto para cortar formas para decorar tu Wellington), sellamos los bordes con un tenedor. Decoramos el Wellington (si nos apetece, claro) con formas que recortes del hojaldre y hacemos unos agujeritos de ventilación con el tenedor. Horneamos a 200 ℃ durante 40 minutos (echándole un ojo de vez en cuando para que no se queme). Usa vez horneado lo podemos cortar en rodajas con un cuchillo de pan y servirlo con la salsa que más te guste (yo le puse una de champiñones, que lleva solo cebolla y ajo bien picados, que pochamos en aceite de oliva, añadimos los champiñones en láminas, una pizca de harina, tomillo, pimienta sal y un buen chorro de salsa de druida [si no tienes salsa de druida vale un chorro de tamari o vino blanco]…, se deja reducir y lista la salsa) y/o la guarnición que más te guste (le van que ni tintás unas patatas al horno, glaseadas* o conceptuales.

* Patatas al horno: ponemos tres patatas (con piel o no, yo las prefiero con, la piel ayuda a mantener la jugosidad) chascadas en pedacitos juiciosos y puestas en cazuela de barro, aderezamos con un buen chorraco de aceite, pimienta, sal, tomillo, romero, orégano, ajo en polvo, pimentón, mezclar bien todo y al horno a 200 grados una media hora. Yo puse un cuenco con agua al lado de la cazuela para que no se quedaran demasiado secas y mantuvieran la humedad.

Para glasear unas patatas solo hay que cocerlas, cortarlas en trozos y freírlas en mantequilla con una pizca de azúcar. Una guarnición rica y sencilla.

Nota: receta inspirada (aunque muy personalizada) en https://www.bosh.tv/recipes/portobello-mushroom-wellington

Tofu frito con salsa de cacahuetes y arroz basmati al vapor (V )

Ingredientes:

– 1 bloque de tofu duro.

– 1 cebolla.

– 3 ajos.

– 6 champiñones tersos y duritos.

– 4 cucharadas de mantequilla de cacahuete (también valdría tahini).

– 3 cucharadas de tamari o salsa de soja.

– 1 cucharadita de cebollino (si no tienes le puedes poner lo verde de una cebolleta, como hice yo).

– Aceite de oliva, sal y pimienta.

Elaboración:

Hay que cortar el tofu en taquitos (entreverados, ni enormes, ni diminutos) y se pone a freír en aceite de oliva a temperatura media-alta. Llevará un ratín hasta que se dore bien, así que mientras tanto, en otra sartín con un chorrito de aceite de oliva ponemos la cebolla cortada en juliana a caramelizar, añadimos los ajos bien picados una vez que la cebolla esté dorada, y finalmente los champiñones en láminas. Dejamos que rehogue y maride unos minutos, salpimentamos, ponemos el tofu (que ya estará bien frito) a escurrir en papel de cocina. Una vez que haya drenado el exceso de aceite lo añadimos a la sartén con la cebolla el ajo y el champiñón y mezclamos bien. Por otro lado diluimos la mantequilla de cacahuete en un vaso de agua caliente y lo añadimos a la sartén con el resto de los ingredientes, agregamos un poco más de agua (hasta cubrir el tofu), la salsa de soja y el cebollino. Probamos para ver si necesita un poco más de sal, rectificamos si es necesario, le damos candela y cuando se ponga a hervir lo bajamos al mínimo, donde lo tendremos unos 10 minutos.

Por otro lado hacemos el arroz basmati al vapor (importante lavarlo bien antes y dejarlo en remojo un buen rato), y a la mesa.

Nota: Receta inspirada en “Sinreceta” (https://www.cocinasinreceta.com/receta/tofu-en-salsa-de-cacahuete/)

Nota 1: Yo, de mi natural, le puse un puñadito de cacahuetes pelados y tostados pensando que le iba a dar un toque molón…, y se lo dio

Donuts veganos (V)

Ingredientes para ocho donuts:

Para la masa:

– 240 g harina.

– 20 g de azúcar (5 cucharaditas), panela o el endulzante que quieras.

– 1 sobre levadura seca (7 g).

– 130 ml leche vegetal (de soja o avena).

– 20 g aceite girasol.

Para la cobertura

– Azúcar glass.

– Margarina (una cucharada).

– Agua caliente (la que pida).

(Yo le puse de cobertura la gelatina de membrillo que tenía zascandileando por la nevera y quedaron deliciosos).

Elaboración:

Calentamos la leche (unos 30 segundos en el micro, no debe estar muy caliente o desactivaremos la levadura), disolvemos la levadura y 5 g de azúcar (1 cucharadita), esperamos 5 minutos.

En un bol echamos la harina, añadimos el azúcar, el aceite de girasol y vamos añadiendo la leche vegetal con la levadura poco a poco y removemos la mezcla con una cuchara de madera.

Integramos bien y terminamos amasando con las manos unos minutos. Hacemos una bola y dejamos reposar en el bol tapado con un paño por 1 hora. Pasada 1 hora, habrá doblado su volumen y ya podremos amasar para quitar el aire y dividir la masa en 8 porciones iguales (mitad, mitad, mitad y mitad). Una vez que tengamos las bolas hacemos un agujero en el centro y le damos forma de donut. Dejamos que reposen así unos 15 minutos para que crezcan un poco y mientras preparamos la cobertura.

En un bol, echamos el azúcar glass, derretimos una cucharadita de margarina en el microondas y lo añadimos. Poco a poco vamos añadiendo cucharaditas de agua caliente hasta que tengamos la consistencia deseada.

Calentamos aceite de girasol en una sartén o cazo pequeño. Y freímos los donuts un minuto o minuto y medio por cada lado, hasta que veamos que están dorados. Conforme vayamos sacando los donuts, los escurrimos y los pasamos al bol con la cobertura.

Finalmente les damos vuelta y vuelta para que se impregnen por ambos lados, ponemos en una rejilla para que escurra la cobertura sobrante, y a gozar.

Papanesa -veganesa de patata- (V)

Ingredientes:

– 1 papa mediana cocida y tibia.

– 1 ajo hermoso.

– 1 chorrito de limón.

– 1/3 de taza de aceite de girasol (unos 80 ml, si calculamos 250 ml por taza. Yo le puse un vasuco de los de chupito bien colmado).

– 1/3 taza agua (también le puse un vasuco bien colmado…, yo es que calculo mejor en vasucos).

– Sal al gusto (23 arreones de salero, le di).

– Opcionalmente le puedes poner un pellizco de kala namak y unas hojas de perejil.

Elaboración:

Tan fácil como hervir la patata hasta que esté bien blandita, dejarla atemperar un poco antes de pelarla y ponerla con el resto de los ingredientes es el vaso de la batidora. Ya solo queda darle candela hasta que quede una textura untuosa.

Entrepanes de calabaza, quinoa y cebada (V)

Ingredientes:

– 300 g de calabaza.

– 100 g de quinoa.

– 100 g de cebada (o trigo [normal o sarraceno], o espelta, o centeno, o avena, o arroz, o el cereal que quieras).

– Especias al gusto (yo le puse pimienta, tomillo, ajo y cebolla en polvo, orégano y sal).

– Pan rallado y aceite de oliva.

Elaboración:

Solo hay que asar la calabaza y extraer la pulpa, mezclar con la quinoa y la cebada, que habremos cocido previamente, especiarlo, pasarlo por pan rallado y freír, hornear o congelar.

Nota: Se le puede poner un poco de agar para darle más consistencia, aunque al horno ya quedan bien duritas y con una textura muy agradable. Un truco para que queden al dente y bien crujiestes es congelarlas y freírlas sin descongelar, una auténtica delicia.

Puedes hacer multitud de combinaciones, a mí se me ocurrió cambiar la quinoa por soja texturizada y queda deliciosa.

Tortillas mexicanas al estilo inglés (V)

Ingredientes:

– 1 batata.

– 2 tomates.

– 300 g de frijoles cocidos (o una latita pequeña)

– Aceite, sal y especias al gusto.

Para las tortillas ver la nota del final.

Elaboración:

La primera parte lleva un sofrito de batata, tomate (cortados en cuadraditos…, para realzar el sabor se pueden hacer asados) y frijoles, especiados al gusto (ajo en polvo, tomillo, pimienta, orégano, finas hierbas, comino, cúrcuma, curry, preparado para burritos…, lo que más te guste) y con un toque picante de cayena o salsa Valentina, se acompaña como una ensaladita fresca de tomate, cilandro, lima y tal (opcional), y finalmente guacamole con su tomatito, cebolleta y pimiento picados (recomendabilísimo). De la cazuela a la tortilla y de la tortilla a la boca.

Nota del final: Lo más sencillo es comprar las tortillas ya hechas (también se puede usar pan de pita), pero si las quieres hacer (yo las hice) es tan fácil mezclar 250 g de harina de trigo, 100 ml de agua, un chorrito de aceite de oliva y sal hasta que quede una masa blandita y elástica…, la amasas un poco untándote las manos con aceite, haces unas bolitas y en una sartén al fuego, colocas el culo de una olla aceitada, dejas que se caliente un poco, pones la bola en la sartén, la aplastas con el culo de la olla aceitada, y en cero coma tienes una tortilla pluscuamperfecta lista para ñam ñam.

Pan casero, con harina normal y casi sin amasar (V)

Ingredientes:

– 500 g de harina normal (si tienes de fuerza chachi, pero si no, allá penas).

– 300 ml de agua templada.

– 10 g de panela o azúcar.

– 10 g de sal.

– 2 cucharadas de aceite de oliva.

– 1 sobrecito de levadura.

Elaboración:

Mezclamos la levadura con el agua tibia, el aceite y el azúcar en un recipiente grande y le damos varilla hasta que todo quede bien disuelto. Ponemos una parte de la harina (yo le puse 6 cucharadas colmadas, unos 200 g) y volvemos a darle varilla hasta que no queden grupos. Tapamos con un trapo limpio y dejamos reposar media hora. Pasado ese tiempo la masa tendrá burbujas y habrá crecido, le ponemos el resto de la harina, la sal, y lo mezclamos con una cuchara de palo hasta que nos quede una masa manejable. La amasamos con las manos aceitadas y un poco de harina en la tabla o el mármol para trabajarla mejor y le metemos mano dos o tres minutos. Volvemos a dejarla tapada con un trapo limpio y nos olvidamos de ella al menos una hora (cuanto más nos olvidemos más crecerá). Finalmente le damos otro amasadito breve para quitarle el aire, le ponemos unas semillas si nos apetece, colocamos sobre papel de hornear aceitado en la bandeja del horno, le damos un par de cortes y espolvoreamos con harina para darle un aire rústico, y cubrimos con un bol de cristal aceitado (para que retenga la humedad y quede crujiente y esponjoso). En unos 59 minutos a 200 grados desde horno frío tendría que estar listo (aunque si no lo está déjalo un poco más, que siempre conviene aplicar un poco de sano escepticismo a todo lo que nos cuentan).

Nota: Para cuando tenga una col y harina de centeno haré lo que me contó Josefina que hacía su madre para la masa madre (valga la redundancia): Separaba una pedacito de la masa del pan, hacía una bolita, lo embadurnaba con harina, lo cubría un par de días con unas hojas de col para que se fuera secando y fermentado, y cuando estaba seco por fuera y semilíquido por dentro le desprendía la corteza a la bolita y le ponía lo de dentro (una sustancia viscosa como los textos de Amador Fernández-Savater, que diría el gran Ángel Zapata) a la nueva masa…, y así cada vez que hacía pan. Según Josefina. en su pueblo se hacía una vez al mes pan de centeno, es decir, que el pan se conservaba, al menos, treinta días, no como el de ahora, que compramos unos panes efímeros crujientes de mañana y marmóreos de noche. Era illo tempore, ahora Josefina me confiesa que ya no hace masa madre…, amasa/reposa, amasa/reposa, amasa/reposa…, y hornea.

Nota 2: Este pan lo puede hacer con cualquier harina o mezcla de harinas. Atrévete a probar. Ten en cuenta que las harinas integrales dan unos panes más densos y consistentes. El de harina integral de centeno, da un pan oscuro y denso como un agujero negro, pero si lo combinas con harina de trigo, como el de la foto de abajo, o con otra harina que tengas a mano, conseguirás resultados sorprendentes.

Nota 3: Si quieres hacer un pan con masa madre, aquí te dejo las indicaciones preparar la masa madre en en siete días:

Dia 1: Mezclamos en un bol dos cucharadas de harina integral (yo usé de centeno, aunque vale de cualquier otro cereal, y también sirve la garina blanca, si no tienes integral, solo que tardará un poco más en fermentar) y un chorrito de agua. Lo dejamos 24 h tapado con un paño y fuera de la nevera.

Día 2: Lo removemos bien.

Día 3, 4, 5, 6, 7: le echamos una cucharada de harina cada día y un poco más de agua, y removemos…, es decir, alimentamos la masa. Si todo va bien saldrán burbujas y desprenderá un olor ácido. Hasta este punto no hace falta pesar nada. Para hacer un pan de un kilo (aproximadamente) hacen falta unos 50 g de masa madre. Esta masa madre ya se puede agregar directamente a la masa del pan, sustituyendo a la levadura, pero como está muy ácido, y hasta un poco picante, lo que suele hacerse es crear un fermento a partir de la masa madre, que será más suave. Esto se hace con una cucharada bien colmada de masa madre (unos 50 g), 50 g de agua y 100 g de harina de trigo de fuerza. Con lo que tendremos 200 g de ese fermento para usar en el pan (hay que dejarlo unas 6 horas hasta que fermente bien, y restar lo que pesa el fermento de la cantidad de harina y agua y pan, mitad de cada). Para conservar la masa madre se alimenta cada dos o tres días como hemos visto (agua, harina y mueve mueve). No hace falta meterla en la nevera si haces panes habitualmente. Si los haces de pascuas a ramos la puedes conservar en la nevera, cuando la necesites la sacas (la que vayas a usar, claro), la deja unas horas para que pierda el frío, la alimentsa, y haces el fermento que ya hemos visto. La masa madre se puede congelar y dura años. Y lo de ir retirando una parte cada vez que se alimenta es simplemente para que la masa madre no se desmadre de cantidad, porque si alimentamos y no usamos no dejaría nunca de crecer y se convertiría en una masa terroríficamente grande, como en aquella peli…