Veche merengada (V)

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Ingredientes:

– 1 litro de bebida vegeta de avellanas o almendras.

– 4 chucharaditas de sirope de arce.

– 1 peladura de limón.

– 1 rama de canela.

Elaboración:

Hacer una “leche” merengada vegana es tan fácil como poner a hervir un litro de bebida de almendras o avellanas con una ramita de canela, una peladura de limón y cuatro cucharadas de jarabe de arce. Llevarlo a ebullición, apagar el fuego, dejar enfriar, pasarlo por un colador a una botella de cristal y dejar en la nevera unas horas, luego se puede servir con canela espolvoreada. Está tan riquiliciosa que rechupitearás los bordezuelos del vaso como si de ellos manara el agua del oasis en que se ha bañado una ninfaunilla en pleno plenilunio.

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Ensalada improbable (V)

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Ingredientes:

– 1 tomate hermoso.

– 1/2 cebolleta.

– Unas hojas de albahaca.

– Un puñado de almezas encurtidas (como es muy improbable que tengas almezas encurtidas, puedes usar alcaparras).

– Aceite de olive virgen y sal al gusto.

Elaboración:

Esta deliciosa y original ensalada tiene la particularidad de que el 99.99999 % de la todos los seres humanos nacidos en todos los tiempos conocidos vivirá y morirá sin haberla probado. Por lo demás es tan sencillo como pelar y trocear el tomate, hacer lo mismo con la cebolleta, añadir las hojas de albahaca picadas, las almezas (si eres de ese 0,0000001 % que tiene almezas encurtidas, claro, si no tendrás que ponerle alcaparras), aliñar al gusto con el aceite de oliva y la sal (también le van especias como el tomillo, orégano, eneldo, e incluso un chorrito de vinagre de manzana) y a gozar de lo improbable.

Acelgas al ajillo (V)

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Ingredientes:

– 1 manojo de acelgas.

– 2 patatas.

– 5 ajos.

– 1 hoja de laurel.

– 1 trozo de pan migado.

– 1 cucharada de pimentón.

– 1 chorro de vinagre de manzana.

– 1 chorro de vino blanco.

– Aceite de oliva virgen.

– 1 chorrito de limón.

– Sal al gusto.

Elaboración:

Se cuece el manojo de acelgas troceado con dos patatas peladas y sal hasta que estén al dente, mientras tanto pelamos y laminamos 5 ajos, los sofreímos en aceite de oliva, cuando doren añadimos unos trocitos de pan duro, dejamos un par de minutos sin parar de remover y fuera del fuego añadimos una cucharada de pimentón dulce, un buen chorro de vinagre, y otro de vino blanco, removemos en su hervor y añadimos las acelgas con las patatas, tapamos y dejamos a fuego lento hasta que estén en su punto, en ese momento a mí me gusta añadirle un chorrito de limón.

Helado de plátano y chocacao (V)

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Ingredientes:

– 1 plátano.

– 1/2 aguacate (o un puñado de anacardos).

– 1 cucharadita de cacao en polvo.

– 1 chorrito de la bebida vegetal que más te guste (yo le puse de avellanas).

Elaboración:

Se mezclan todos los ingredientes en el vaso de batir y se le da candela (lo cual me hace pensar que también le iría bien un pellizco de canela) hasta que quede una crema fina y untuosa. Se pone un algún recipiente de cristal o barro, y al congelador para que helifique (palabra que me acabo de inventar).

Ajoblanco de anacardos al aroma de albahaca (V)

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Ingredientes:

– 150 g de anacardos.

– 200 g de pan duro (o unas regañás).

– 2 dientes de ajo.

– 1/2 vaso de aceite de oliva virgen extra.

– 2 chorritos de vinagre de manzana.

– 3/4 de litro de agua fresca.

– 3 hojas de albahaca fresca.

– Sal al gusto.

Elaboración:

Dejar los anacardos en remojo la noche anterior (si son crudos, si son tostados o fritos no es necesario), mezclar con el resto de los ingredientes y batir hasta que quede bien fino. Enfriar en la nevera hasta que se ponga a punto de nieve, rocío o escarcha, y tomarlo con los ojos cerrados para mayor deleite.

Nota: Si lo quieres hacer hiperfresquilicioso prueba a añadirle unos cubitos de melón. También le van que ni tintaos los triángulos de pepino y las bolitas de melocotón. Ah, y eneldo, la especia que mejor conjunta con el blanco.

Albóndigas de berenjenas con salsa de tomate (V)

albondigasdearrozconsalsatikamasalaIngredientes:

– 1 berenjena hermosa.

– 1 chalota.

– 1/2 lata de aceitunas negras sin hueso.

– 1 cucharada de aceite de oliva.

– 1 cucharada de levadura de cerveza.

– 1 cucharada de aglutinante (tapioca, harina de maíz, fécula de patata, lecitina de soja, agar agar…, el que tengas a mano y más te guste).

– 1/2 vaso de vino blanco.

– Perejil picado.

– Pan rallado (o el rebozado que más te guste).

– Sal, pimienta y finas hierbas (y/o las especias que más te gusten).

Salsa de tomate casera.

Elaboración:

Aunque la base puede ser tremendamente versátil y admite las verduras que más te gusten yo la hice solo con la cebolla y berenjena sofritas, una vez doradas añadí las finas hierbas, el vino blanco, la pimienta, y el resto de especias. Luego lo batí todo y le agregué una cucharada de aceite de oliva, el perejil, la fécula de patata, la levadura, un poco de ajo en polvo, formé las bolas, las rebocé y a freír en aceite de oliva bien caliente. También se pueden hacer al horno. Yo la acompañé con una salsa de tomate, pero le va que ni tintá una de champiñones, a la pimienta, a la mostaza, al oporto, salsa verde, la que más que más te guste.

Beans desmochufizadas (V)

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Ingredientes:

– 400 g de beans (las alubias más blancas que tengas).

– 2 cebollas.

– 2 zanahorias.

– 1 pimiento rojo.

– 2 tomate hermosísimo.

– 1 ajo cabezón.

– 1 puerro (opcional).

– 1 ñora o pimiento choricero (opcional, se puede sustituir por un poco de pimentón dulce).

– 1 cucharada de mostaza antigua.

– Pimienta, sal y finas hierbas al gusto.

Elaboración:

Los ingleses hacen la salsa por un lado y las beans por otro, pero menos laborioso hacerlo todo junto…, el resultado es el mismo o mejor. Las he llamado desmochufizadas porque en el Reino Unido, que suelen tomarlas para desayunar, a veces las hacen demasiado dulces, añadiendo mucho azúcar (en mi caso he preferido poner más verduras que desprenden dulzor, como el pimiento rojo, la cebolla y la zanahoria); y lo que es peor, aquello que es insano e innecesario: colesterol, grasas saturadas y crueldad (es decir, bacon). Así quedan mucho más ligeras, sabrosas y saludables, sobre todo cuando tienes unas alubias blancas tan ricas como las que me regaló mi amiga Isabel. El proceso no varía respecto a cualquier otra legumbre, se ponen en remojo la noche anterior y se cuecen a fuego lento con las verduras, las especias y la mostaza. Una vez que estén al dente las alubias se tritura la verdura bien fina, se añade el triturado a la olla y se dejan cocer al parsimonioso chup chup hasta que estén blanditas.

Nota: Si eres un poco capsicófago* y te gusta el picante, las puedes acompañar con una rica guindilla.

*Capsicófago: Comedor de guindillas. Por una especie de “masoquismo benigno” y endorfínica anestesia, la capsaicina, una sustancia endiabladamente picante ha esclavizado a 1/3 de la población convenciéndola de que “pain is good”. Mi amigo Suka, por ejemplo, es un ilustre capsicófago. La cosa es que “todas las moléculas que crean dependencia activan un área cerebral implicada en la gestión de mecanismos de recompensa, es la respuesta a estímulos como la comida, el agua, el sexo o la droga, cosas con las que el cerebro nos recompensa produciéndonos placer, y por lo tanto induciéndonos a repetir la acción, creando así una adición”.

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Y aquí Mister Bean, por si alguien aún no sabe cómo es un mochufo.

Rabanitos encurtidos (V)

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Ingredientes:

– 8 o 10 rabanitos cortados en rodajas de 2 ó 3 mm. Yo le puse el rábano japonés, que es amarillo y más grueso, se usa para hacer sushi, pero la receta original es con el rabanito rojiblanco de toda la vida.

– 1 buen chorro de vinagre de arroz (o de manzana, o de vino, el que tengas).

– 2 cucharadas de aceite de sésamo.

– 1 cucharada de aceite de oliva.

– 1 chorrito de tamari.

– Jengibre (raíz, encurtido, o ambos).

– 1 cucharada de mostaza antigua.

– Orégano.

– Agua (la que necesites para cubrir los rabanitos).

Elaboración:

Cortamos los rabanitos en rodajas (en mi caso, como ya apunté, tenía un rábano amarillo japonés que ya viene en formato cilíndrico, pero si usas el rabanito normal no hace falta que lo peles, con lavarlo bien es suficiente). Una vez rodajeado lo mezclamos con el resto de los ingredientes en un tarro de cristal, tapamos, agitamos para que se mezcle todo bien, y a la nevera. En un día esta listo para comer. Es un aperitivo nutritivo, delicioso y sorprendente…, y fantástico para la flora intestinal, como todos los encurtidos.

Setaquerones en vinagre (V)

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Ingredientes:

– 200 g de seta Pleorutus ostreatus en tiras.

– Vinagre, agua, sal, alga wakame, aceite de oliva, ajo y perejil.

Elaboración:

Cortamos las setas en tiras y dejamos macerando en agua y vinagre (mitad y mitad, aunque dependiendo de lo fuertes que te gusten puedes variar las proporciones…, yo le puse vinagre de manzana, pero si te gusta más el de vino no vamos a darnos con un remo en la nuca por un asunto tan nimio), sal y alga wakame en polvo. Yo las dejé toda la noche, pero con un par de horas bastaría. Una vez maceradas se les escurre bien el agua y se aliñan con aceite, vinagre, sal, ajo y perejil picados. Se dejan reposar otra horita y a la andorga sin pasar por Astorga.

Nota: Quedan la mar de originales como aperitivo, especialmente si las acompañadas de patatas fritas, una Paulaner, y te las comes con un palillo.

Nota 2: Ni que decir tiene que puedes cambiar de seta, aunque lo bueno de las gírgolas (además de tener un nombre precioso que evoca el fruto de los amoríos entre un elfo y una gárgola) es una seta que se encuentra todo el año, es barata y tiene una textura ideal para esta receta.

Nota 3: Como todas las cosas que necesitan maridaje, están más ricos de un día para otro.

Nota 4: También quedan muy ricos con calabacín en lugar de setas.

Frixuelos con dulce de veche (V)

 

Ingredientes:frixueloscondulcedeveche

Para los frixuelos:

– 1 vaso de bebida vegetal (la que más te guste, yo puse de arroz).
– 150 gr de harina.
– 2 cucharadas de panela (o azúcar, si no tienes).
– 1 pizca de sal.
– 1 chorrito juicioso de aceite de oliva.
– Unas gotas de anís (opcional).

Para el dulce de veche:

500 ml de bebida de soja.

130 g de panela.

Elaboración:

Los frixuelos son los parientes asturianos de las crepes y las filloas. Yo los acompañé de un dulce de veche, pero los puedes tomar con sirope de arce, mermelada, tahina, chocolate, nata o crema vegana, compota de manzana…, lo que te apetezca.

El dulce de veche no tiene más secreto que poner la bebida de soja al fuego en un cazo, añadir la panela, y remover hasta que no sientas el brazo…, que me diga hasta que espese… Tómatelo con paciencia, te puede llevar una peoná, aunque tampoco hace falta que estés removiendo todo el rato, yo lo puse a fuego requetelento y de pascuas a ramos le daba a la varilla hasta que espesó.

En cuanto a los frixuelos, se mezclan bien todos los ingredientes hasta que se integren bien. Debe quedar con una textura semilíquida. Engrasamos una sartén con una mijina de aceite o de margarina, y vamos haciendo frixuelos como si fueran tortitas. Cuando menor sea la cantidad que pongas en la sartén más finos quedarán. En cuanto aparezcan las burbujitas les damos la vuelta, dejamos dorar unos segundos y al plato. Yo les puse una cucharadita de dulce de leche, los enrollé, y me los ñampazampé glotoncísimamente.