Focaccia sintrópica al estilo de Liguria (V)

Ingredientes:

– 380 ml de agua templada.

– 470 g de harina de fuerza.

– 1 cucharadita de levadura (10 g).

– 2 cucharaditas de sal (15 g).

– 10 g de aceite de oliva virgen extra.

Para la cobertura: La más típica en Liguria, que es donde la bordan, solo lleva tres ingredientes: ajo, romero (o tomillo) y sal gruesa. Aunque la puedes hacer de lo que más te guste, la mía llevaba tomate, aceitunas negras, berenjenas, orégano, pimienta y parmesano vegano (almendra tostada, perejil y levadura de cerveza o nutricional, todo bien molido)…

Para el aderezo: 2 cucharadas de aceite de oliva virgen y 2 cucharadas de agua, que mezclaremos hasta emulsionar.

Elaboración:

Mezclamos el agua tibia con la levadura, el aceite y la sal hasta integrarlo todo muy bien. Agregamos la harina de fuerza (yo le puse también un buen pellizco de orégano) y mezclamos hasta conseguir una masa sin grumos (con las manos mojadas, ya que la masa es un poco pegajosa). Dejamos reposar 20 minutos y doblamos la masa en forma de sobre, con mimo…, dejamos reposar otros 20 minutos y repetimos la operación…, volvemos a dejarla otros 20 minutos y tripitimos. Pasamos la masa a un recipiente untado de aceite de oliva virgen, la tapamos y a la nevera 24 horas (aunque puede estar hasta 72). Pasado un día sacamos la masa de la nevera, ponemos un papel de hornear bien untado de aceite de oliva sobre la bandeja del horno, colocamos la masa y la extendemos con cuidado (si la masa se resiste la dejamos reposar 10 minutos para que se relaje), pinchamos con un cuchillo y añadimos la cobertura que más nos guste . Luego se baña con la emulsión de aceite y agua mientras ponemos el horno a precalentar a 250 grados (solo la parte de abajo), y se hornea entre media hora y 45 minutos a 200 grados con calor arriba y abajo (dependiendo de lo hecha que te guste y de la potencia de tu horno) y a gozar sintrópicamente.

Nota: Las cantidades son importantes, pero los sentidos lo son aún más. Son la vista y el tacto los que te van a decir cuando la masa está lista, lo notarás por lo tersa, elástica y sensual que es tocarla.