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Pestiños al oporto (V)

pestiños

Ingredientes:

– 100 ml de aceite de oliva virgen.

– 100 ml de vino blanco.

– 1 chorrito de oporto.

– 3 pellizcos de anís en grano.

– 250 g de harina.

– 1 rama de canela y una cáscara de limón.

– Panela para embadurnar (y/o sirope de ágave)

– AOVE para freír.

Elaboración:

Se ponen los 100 ml de aceite de oliva en una sartén con la cáscara de limón y la rama de canela a fuego bajo para que el aceite vaya tomando sabor. En 10′ apartamos la canela y el limón y dejamos enfriar. Lo mezclamos con el vino, el anís y el oporto, vamos agregando la harina hasta que quede una masa manejable, compacta pero húmeda y que no pegue a las manos. Hacemos bolas, extendemos con el rodillo y les damos forma de circular, como la de la masa de las empanadillas. Le damos la forma pegando los extremos (bien pegados, para que no se abran con el calor) y freímos a fuego vivo. Finalmente bañamos en panela (o sirope de agave) y a gozar.

Churraspaditas de la abuela (V)

churraspaditasdelabuela

Ingredientes:

– 500 g de harina para bizcochos (o la que tengas).

– 1/2 cucharita de sal.

– 10 g de levadura de panadero (o la que tengas).

– 250 ml de agua tibia.

– 15 g de anís en grano (o el que tengas).

– 50 ml de aceite de girasol (u oliva muy suave).

– 140 g de panela, o azúcar moreno (o el que tengas).

– La ralladura de un limón.

Elaboración:

Mezclar los ingredientes, amasar con un poco de harina en un bol, sin pasarse, hasta un grado de humedad en el que la masa deje de pegarse la masa en la mano (si nos pasamos con la harina luego pueden quedar secas), dejamos la masa en el bol y tapamos con un trapo de cocina, pasados 15 minutos ya podremos trabajarlas bien y le damos la forma de rosquillas (o de cualquier ora cosa) y freímos en abundante aceite de oliva suave o de girasol. Una vez que doren las escurrimos, las pasamos por azúcar moreno y las dejamos enfriar. Yo las pinté con un poco de mermelada de higo diluida en agua para que se impregnara bien el azúcar. Estaban para churraspitarse los dedos…

Nota: Las puedes tomar solas, pero con tormenta están más ricas…

rosquillaytormenta

Hojaldritos de manzana y dátiles (V)

hojaldritosdemanzana

Ingredientes:

– 2 manzanas reineta.

– 3 ó 4 dátiles.

– Aceite de coco.

– Masa de hojaldre.

– Canela, maizena y leche de avena.

Elaboración:

Receta aproximada de Valentina: Empezamos asando las manzanas, que luego mezclaremos en una sartén con un poco de aceite de coco, los dátiles picados finitos para endulzar, y la maicena con la canela diluida en leche de avena para darle una textura más firme. Una vez preparado el relleno lo dejamos enfriar, lo repartimos en rectángulos de hojaldre de forma juiciosa, mojamos los bordes con un poco de leche de avena para que cierren chachimente, hacemos unos cortes transversales para que no revienten y al horno hasta que doren (unos 20 minutos). Si quieres que brillen mójalos con un poco de mermelada diluida en agua. Y por supuesto se pueden hacer con pera, albaricoque, mango…, lo que más te guste.

Torricas veganas (V)

torrijasveganas

Ingredientes:

– Pan del día anterior (al ser mini torrijas yo lo hice con baguette integral).

– 1 vaso magnífico de veche de soja (también le va de perlas la de arroz, avellanas, almendras, avena o la bebida vegetal que tengas).

– 50 g de harina de garbanzos (más o menos).

Para el trampamhuevo: un chorrito de limón, un chorrito de la veche que hayas elegido, aquafaba (es el líquido que viene en los botes de garbanzos y que, insensatamente, solemos tirar…, si no tienes pues, naa, un poco más de veche y listo) y una pizca de bicarbonato.

– Un trocito de cáscara de naranja y otro de limón.

– Aceite de oliva virgen (para freír).

– Panela (o azúcar normal) y canela (para espolvorear al final). .

 Elaboración:

Tan sencillas como las torrijas de toda la vida, pero sustituyendo la leche de vaca por veche de avena (o cualquier otra leche vegetal que te guste), y el huevo por trampanhuevo (harina de garbanzos, aquafaba, un chorrito de limón, un poco de bicarbonato y, si lo pice, un poco de veche de soja)…, lo demás exactamente igual. Cortamos el pan del grosor del un dedo pulgar de la mano de un pianista, lo mojamos en la leche vegetal (a la que añadiremos 3 cucharadas de azúcar moreno y las cáscaras de limón y naranja), rebozamos en la harina de garbanzos (previamente batida con el chorrito de veche de avena, el de vinagre de manzana y el bicarbonato). Finalmente las freímos en aceite de oliva bastante caliente, las escurrimos bien, las embadurnamos con azúcar y canela (donde las dejamos un momento antes de impregnarlas bien para no quemarnos los dedos por glotones) y a gozar.

Nota autolaudatoria: Valentina, que tiene un pico archisibarítico y un espíritu hipercrítico, me dijo que estaban «torricas» (después de zamparse cuatro), de ahí el nombre. Y Reyes, cuando le comenté que eran veganas, pensó que le estaba tomando el pelo.

Nota aromática: No es que lo necesiten, pero si te mola lo cítrico, admiten con agrado y donosura un poco de ralladura…, naranja, limón, lima… o mezcla.

Nota empírica: Sirope de dátil, todo un hallazgo… En lugar de embadurnarlas todas en panela (o azúcar de caña) y canela, pon en algunas un chorrito de sirope (si no tienes de dátil también le van bien el de arce o el de agave).

Nota penúltima: Si cuando las mojes, le pones a la veche de avena, junto al azúcar y las cáscaras cítricas, unas gotas de agua de azahar, y luego, una vez acabadas las torrijas, las presentas con una frutilla escarchada, habrás inventado las «rosconrrijas»…  (Bueno, las he inventado yo, pero te doy permiso para decir que has sido tú 🙂

Nota última (a modo de resumen): Después de hacer muchas, he comprado que el punto de las torrijas veganas está en hacer el trampanhuevo con aquafaba, harina de garbanzo, un chorrito de limón, un poco de bicarbonato, y veche de soja hasta que la mezcla queda ligera y burbujera. Por otro lado, calentamos en una cazuela de barro la veche de soja con bien de azúcar (la blanca es menos sana, pero más genuina), una monda de naranja, y otra de limón. Y cuando se atempere mojamos el pan (una barra normal, comprada y cortada dos días antes para que esté durita y no se rompa al mojarla es lo ideal), pasamos por el trampanhuevo, freimos en aceite de oliva virgen bien caliente, y luego espolvoreamos o rebozamos con una mezcla de azúcar y canela.