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Berenjenas fritas con salmorejo

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Ingredientes:

– 1 berenjena hermosa.

Salmorejo.

– Aceite para freír y sal.

Elaboración:

Desde que lo probé por primera vez en Córdoba (imposible olvidar que fue en casa de la madre de Puri) siempre que hago salmorejo aprovecho para ponerlo con berenjenas rebozadas y fritas…, no hay matrimonio más sabroso y mejor avenido (también le va la salsa de gorgonzola, pero como diría Ende, esa es otra receta y ya la contaré en otra ocasión). Aquí la madre del cordero está en conseguir que las berenjenas no absorban demasiado aceite al freírlas (con lo que también se pueden hacer al horno, no son tan sabrosas, claro). Yo lo que hago es corlar las lonchas de berenjenas muy fina, y una vez rebozadas con huevo y harina freírlas en aceite muy caliente durante muy poco tiempo, luego escurrirlas bien en papel adsorbente y finalmente fingir cuando las como que me han quedado tan ricas como las de la madre de Puri. Todo se andará.

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Salmorejo cordobés

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Ingredientes:

– 4 tomates bien rojos.

– 1/2 barra de pan duro.

– 1/2 vaso de buen aceite de oliva virgen.

– Unas gotas de vinagre.

– 1 ajo hermoso.

– 1 yema de huevo (opcional, si lo quieres vegano pasa del huevo).

– Sal y comino.

Elaboración:

Para mí uno de los platos veraniegos más ricos y fáciles de preparar. Hay muchas variantes, pero mi receta, que conseguí obtener de una abuela cordobesa tras mucho suplicarle que me la diera, es como sigue: En un recipiente lo suficientemente grande se ponen kilo y medio de tomates rojos bien maduros, media barra de pan duro, un ajo grandecito, 1/2 vaso de aceite de oliva virgen, unas gotitas de vinagre, comino, sal y la yema de un huevos duro (opcional). Se bate todo a conciencia, se prueba de sal, y si te mola lo adornas con trocitos de huevo duro. Lo importante es que los tomates y el aceite sean buenos, me dijo la abuela cordobesa, después de dos manzanillas…, y  una vez que me reveló el secreto se le soltó la lengua y me largó del tirón todo la receta adornada con jugosas anécdotas familiares, algunas bien picantes, por cierto.

Nota: Con el tiempo he comprobado que le van de lujo los frutos secos (especialmente las almendras), pero neutralizan bastante el toque del ajo, con lo que habría que ponerle unos o dos dientes más.